En la tarde estuve en la cafetería del simbolito de sirena. Iba a esperar a que saliera mi hermana de su trabajo, porque ella trabaja en un centro comercial y adentro del mismo está esa cafetería. Iba a esperarla una larga hora. Pensé: ¡Pues qué jodidos, me compro un café del día mientras la espero y me pongo a twittear en mi android!. Pues... ¿qué creen? Ni tiempo me dio casi de twittear, ya que los acontecimientos que fueron cuatro, captaron toda mi atención.
Se preguntarán como pude ver esos cuatro acontecimientos. Pues muy fácil. Hay afuera mesas de la cafetería en donde está el pasillo más concurrido del centro comercial porque es el principal y pasa muchísima gente y hay demasiados locales pero del otro lado hay otro pasillo más corto en donde se encuentran cuatro bancas y pasaron los acontecimientos. No son cosa del otro mundo.
1.- Señora llorando en una banca.
No supe las causas de sus lágrimas, quizás los motivos sí eran fuertes. Nadie estaba sentada con ella, se notaba que estaba llorando con un sentimiento, ya que se agarraba la cara, se sonaba las narices y volteaba para arriba como pensando: ¿Por qué Dios mío, porqué a mí? Bien triste. Sinceramente pensé en ir a preguntarle que si que tenía pero me ganaron. Llegó un señor y ella se fue con él.
2.- Guardias echando relajo.
Pensé que los guardias eran para que estuvieran vigilando y tuvieran cara de seriedad por si hubiera algún atentado, robo, pelea, etc, en algún área del centro comercial. Pero no. Los tres guardias en círculo echando relajo y carcajeándose. Bonita cosa. Y he de decirles que estaban trabajando porque uno de ellos como que le hablaron por radio y salió corriendo. Además, si no estuvieran trabajando, ¿ustedes creen que se quedarían más tiempo en su lugar de trabajo? Me imagino que saldrían corriendo a sus casas, con sus esposas y sus hijos o a donde se les de su gana, no quedarse ahí. Bueno, eso haría yo.
3.- Noviecillos chiquillos en espera de un bebé.
Algo totalmente común ya en la actualidad. Pero no parecían alegres por el embarazo, ¿quién a esa edad? Calculando su edad, se veían de unos diecisiete años, estoy segura que ni a dieciocho llegaban. Ella demasiado flaquita, ni como ocultar su embarazo. Mal alimentada de más. Él se veía muy "me vale madre todo", cara de pocos amigos, con cierto sentido de pertenencia hacia ella, casi se subía arriba de ella, de hecho y agarrándole el brazo. En lo que veía mi celular y los veía a ellos, jamás sonrieron. Jamás.
4.- Niño llorando porque no le querían comprar algo.
No supe que, pero solamente gritaba: Mamáaaaaaa, comprámelooooo, ándaleeeeeeeeee. Yo si hubiera sido su madre, le pegó una nalgada y lo saco de ahí del centro comercial. Pero la señora se veía que no le importaba que su niño como de unos cinco años anduviera dando show, y que toda la gente se le quedara viendo. Porque han de saber que en una de esas, se tiró al suelo y sentado gritaba aún más y ni así la señora le hizo caso y siguió en el chisme. Medio pasgüatona la doña. Vergüenza le debió haber dado.
Son cosas cotidianas pero muy cotidianas que no las vemos, nos las estemos pasando nosotros o quizás nunca las vivamos o las viva algún familiar cercano. Que sé yo. Pero en algún lugar del mundo hay señoras llorando, hay guardias o empleados que no estén cumpliendo con su trabajo como debiera ser. Miles de noviecillos de corta edad, sufriendo porque la calentura les ganó y traerán (o no) a este mundo cruel una boca más que alimentar y cuidar cuando ni siquiera ellos mismos se saben cuidar. Niños llorando porque no les cumplen sus caprichitos y las papás tienen la culpa de eso, no inculcándoles el respeto y la educación desde pequeños y dejando que hagan su berrinche en cualquier parte. En fin. Cosas de la vida.
Por cierto, hoy fue mi último día en donde estaba trabajando. Me siento feliz y con miedo. Feliz porque por fin me liberé de ese trabajo que me tenía totalmente estresada, enojada, encabronada y todo lo que termine en "ada" y siento miedo porque no sé que me depara el destino en cuestión laboral. Todo sea por mejorar.
¡Noches!