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lunes, 29 de octubre de 2012

De prohibiciones.

¿Qué es prohibir? Vedar o impedir el uso o ejecución de algo.
Sé que ya lo sabían pero hay que recordarlo.

Desde pequeños hemos pasado por eso, cuando nuestros padres o familiares que son más grandes que uno nos prohiben cosas que no sabemos que están mal pero ellos lo saben y por eso no las prohiben. Conforme va pasando el tiempo, nos damos cuenta el porqué de la prohibición y quizás agradecemos por esas prohibiciones que nos dieron. Desde: "No salgas porque está lloviendo y te vas a mojar, no quiero que te enfermes" o  "No vas a ver ese programa, no es para niños" o "Y pobre de ti que entres en la plática de adultos, te irás a jugar" o  "No te juntarás con fulanito porque es más grande que tú", etc.

Los padres quieren lo mejor para nosotros, pero es bueno a veces rasparse la rodilla, que nos de un fuerte resfriado por haber jugado en ese gran charco después de la tormenta, tomar cerveza que te ofrece el tío para saber si es algo que te gusta o no. 

Algo muy curioso que me pasó de niña, es que mi hermana y yo siempre le pedíamos cerveza a mi padre y el nos decía "No, es para grandes", fue tanta nuestra insistencia que un día dijo: "Denle un trago, pues". A mi hermana desde pequeña le gustó (... y hasta la fecha) y yo lo que hice fue ir corriendo al lavatrastes a tirarla, se me hizo horriblemente mala. Ya después le agarré el gusto, porque no había otra cosa que tomar y ahorita pues no es mi bebida favorita pero en las fiestas es lo que más tomo.

Quizás la insistencia de nosotras, hizo que mi papá se hartara y pensó: Hay que darles de probar para que no me estén insistiendo y se les quite esa curiosidad. No contaba con que a una de sus hijas le iba a gustar en ese preciso momento. Ya no recuerdo si le siguió dando cerveza pero a mí en esos momentos para nada me gustó.

Conforme vamos creciendo las prohibiciones nos las siguen poniendo pero van disminuyendo.  A menos de que nuestros papás crean que aún somos unos niños. Piensen en esas prohibiciones, en esos "no" incontables por un permiso para salir o en esos "no" para comer o tomar algo o en esos "no" para opinar algo en pláticas de adultos.

Ahora que ya somos unos adultos (yo pienso que la mayoría de los que me leen lo son) creo que las prohibiciones nos las ponemos nosotros. 

Quizás nuestros padres se preocupan por lo que hacemos y más si es algo que nos puede afectar, pero al menos en mi caso, el tomar una decisión sea buena o mala ya es cuestión mía y no de mis papás.

¿Qué nos prohibimos?  ¿Qué pensamos o sentimos al prohibirnos eso que tanto nos hace daño? 
¿Fumar? ¿Tomar alcohol? ¿Tener relaciones con quién se te pegue la gana? ¿No llegar a la casa hasta el otro día? ¿ya no pensar en esa persona que ni en la vida te hace? ¿irte a otra parte a vivir? ¿tatuarte?

Si eres de los que no piensa las cosas tan profundamente y no te prohibes nada y lo haces para experimentar o porque te nació y encontraste algo muy fregón en eso. Te felicito; no cualquiera.

A veces las situaciones suelen ser mejor cuando nos atrevemos a realizarlas.
Cuando nos atrevemos a probar.
Cuando no hay tapujos y queremos hacerlo.

Pero ¿y si no?

¿O es que tenemos que tener en nuestras vidas siempre carteles de "prohibido..."?
¿O caemos en "entre más me lo prohiban más lo quiero"?
¿Piensan que lo prohibido sabe rico o es mejor?

Lo prohibido para mí es tentador, más no siempre caigo. Ya no me doy ese lujo.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Lo que pasó en una hora.

En la tarde estuve en la cafetería del simbolito de sirena. Iba a esperar a que saliera mi hermana de su trabajo, porque ella trabaja en un centro comercial y adentro del mismo está esa cafetería. Iba a esperarla una larga hora. Pensé: ¡Pues qué jodidos, me compro un café del día mientras la espero y me pongo a twittear en mi android!. Pues... ¿qué creen? Ni tiempo me dio casi de twittear, ya que los acontecimientos que fueron cuatro, captaron toda mi atención. 
Se preguntarán como pude ver esos cuatro acontecimientos. Pues muy fácil. Hay afuera mesas de la cafetería en donde está el pasillo más concurrido del centro comercial porque es el principal y pasa muchísima gente y hay demasiados locales pero del otro lado hay otro pasillo más corto en donde se encuentran cuatro bancas y pasaron los acontecimientos. No son cosa del otro mundo.

1.- Señora llorando en una banca.
No supe las causas de sus lágrimas, quizás los motivos sí eran fuertes. Nadie estaba sentada con ella, se notaba que estaba llorando con un sentimiento, ya que se agarraba la cara, se sonaba las narices y volteaba para arriba como pensando: ¿Por qué Dios mío, porqué a mí? Bien triste. Sinceramente pensé en ir a preguntarle que si que tenía pero me ganaron. Llegó un señor y ella se fue con él. 

2.- Guardias echando relajo.
Pensé que los guardias eran para que estuvieran vigilando y tuvieran cara de seriedad por si hubiera algún atentado, robo, pelea, etc, en algún área del centro comercial. Pero no. Los tres guardias en círculo echando relajo y carcajeándose. Bonita cosa. Y he de decirles que estaban trabajando porque uno de ellos como que le hablaron por radio y salió corriendo. Además, si no estuvieran trabajando, ¿ustedes creen que se quedarían más tiempo en su lugar de trabajo? Me imagino que saldrían corriendo a sus casas, con sus esposas y sus hijos o a donde se les de su gana, no quedarse ahí. Bueno, eso haría yo.

3.- Noviecillos chiquillos en espera de un bebé.
Algo totalmente común ya en la actualidad. Pero no parecían alegres por el embarazo, ¿quién a esa edad? Calculando su edad, se veían de unos diecisiete años, estoy segura que ni a dieciocho llegaban. Ella demasiado flaquita, ni como ocultar su embarazo. Mal alimentada de más. Él se veía muy "me vale madre todo", cara de pocos amigos, con cierto sentido de pertenencia hacia ella, casi se subía arriba de ella, de hecho y agarrándole el brazo. En lo que veía mi celular y los veía a ellos, jamás sonrieron. Jamás.

4.- Niño llorando porque no le querían comprar algo.
No supe que, pero solamente gritaba: Mamáaaaaaa, comprámelooooo, ándaleeeeeeeeee. Yo si hubiera sido su madre, le pegó una nalgada y lo saco de ahí del centro comercial. Pero la señora se veía que no le importaba que su niño como de unos cinco años anduviera dando show, y que toda la gente se le quedara viendo. Porque han de saber que en una de esas, se tiró al suelo y sentado gritaba aún más y ni así la señora  le hizo caso y siguió en el chisme. Medio pasgüatona la doña. Vergüenza le debió haber dado. 

Son cosas cotidianas pero muy cotidianas que no las vemos, nos las estemos pasando nosotros o quizás nunca las vivamos o las viva algún familiar cercano. Que sé yo. Pero en algún lugar del mundo hay señoras llorando, hay guardias o empleados que no estén cumpliendo con su trabajo como debiera ser. Miles de noviecillos de corta edad, sufriendo porque la calentura les ganó y traerán (o no) a este mundo cruel una boca más que alimentar y cuidar cuando ni siquiera ellos mismos se saben cuidar. Niños llorando porque no les cumplen sus caprichitos y las papás tienen la culpa de eso, no inculcándoles el respeto y la educación desde pequeños y dejando que hagan su berrinche en cualquier parte. En fin. Cosas de la vida.

Por cierto, hoy fue mi último día en donde estaba trabajando. Me siento feliz y con miedo. Feliz porque por fin me liberé de ese trabajo que me tenía totalmente estresada, enojada, encabronada y todo lo que termine en "ada" y siento miedo porque no sé que me depara el destino en cuestión laboral. Todo sea por mejorar.

¡Noches!

martes, 28 de junio de 2011

El título es lo de menos...


Tengo una facilidad impresionante de hacer enojar a las personas, no sé porque tengo esa maldita costumbre de decir las cosas para herir a la persona ya sea para que se de cuenta de que la está regando, más bien lo hago con esa intención, pero no sé porque la gente se lo toma a mal y me deja de hablar. Al principio como que me vale, pero transcurre el tiempo y me da cargo de conciencia pero antes de pedir disculpas, evalúo todo lo que en mi cerebro está pasando y a veces digo: “ahh no!! yo tengo razón” y no hago nada por volver a acercarme a esa persona.

Si es muy importante la persona si trato de arreglar todo en ese momento, pero si no, dejo que pase el tiempo y si no me hablan, pues considero la posibilidad de volver a hablarle.

No siempre, pero casi siempre soy yo la que tengo que empezar la intención de volver a hablarnos y no me molesta, bueno poco, porque yo soy la que quiere arreglar las cosas y veo por consiguiente que si por mi no fuera, todo seguiría igual. Y eso me repatea.

Hasta la fecha no he herido físicamente o mentalmente para que no me perdone alguien, simplemente digo las cosas como son, bueno depende a quien se las diga, a veces caigo en el error de pensar: “No le digo porque a lo mejor se molesta” o “¿y si se pone triste?”. Pero normalmente lo digo.

Ahorita en mi lista de personas que no me hablan por equis situación solamente hay dos. Y ahora me entro el cargo de conciencia machín y les mande un correo, se que las cosas se dicen de frente, pero ni yo tengo tiempo para ir a buscarlos ni ellos tampoco. Así que por ese medio es más factible, pueden suceder dos cosas: una: que casi no revisen su correo y tardarán para leerlo y por consiguiente contestarme y dos: que si lo lean pero no les interese para nada contestarme o hablarme. Las dos opciones las acepto.

Me siento incomoda por esa situación, veo en algunos amigos, en especial en una muy buena amiga, de las mejores, que todo en ella es felicidad, que nunca ha tenido ese tipo de problemas con otras personas y que todo mundo dice que es un pan de Dios y que siempre está sonriendo, pero ella nunca dice lo que piensa, que si alguien la esta regando, dice mejor: “allá el”, bueno no lo dice, pero ya me ha pasado que en alguna situación de algún otro amigo, ella no se presenta por sus múltiples ocupaciones, es raro que yo la mire para platicar simple y sencillamente porque tiene otras cosas que hacer, pero cuando puede muestra su cara linda, jamás de los jamases la he mirado enojada...... ¿eso es bueno o malo?, aun así la quiero pero caramba! Me siento muy afortunada porque yo también tengo amigos, pero no siempre me mirarán contenta, porque también siento, porque también vivo cosas malas, y aunque en ese momento no sonría, se que después lo haré. No sé que esté más mal, estar fingiendo que siempre soy feliz y que nada me molesta o que mis amigos me apoyen porque me miran mal o me miran enojada y aunque en ese momento no me digan nada porque no saben como les contestare, están ahí de todas maneras.

No me siento muy orgullosa de mi carácter, he de reconocer que a veces lo tengo feo y que trato de calmarme cuando no veo el porqué de seguir enojada, pero me gusta decir las cosas que pienso, no me gusta quedarme con nada y mas si miro a algún amigo que la anda regando y feo. Tal vez no se la forma de decirlo y por eso se sienten mal conmigo. No lo sé.

Por lo pronto para arreglarme con estas dos personas, solo queda esperar a que me contesten, si no me contestan será por los dos puntos antes mencionados, pero yo ya hice mi parte. Ahora les toca a ellos, si no ponen de su parte, es porque nunca les interesó y lo entenderé.

Pero eso si jamás me convertiré en la amiga que nunca dice nada, porque prefiero ayudar diciendo las cosas que no diciéndolas, porque no quiero ser de las amigas que piensan: “si los quiero pero que se las arreglen como puedan” y “No les diré para que no se ofendan conmigo” y no puedo asegurar siempre tener una cara de felicidad, porque se que así no será.

Lo siento.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cultura..

Hace un año, decidí suscribirme a la revista Selecciones del Reader´s Digest, más que nada porque a mi mamá le gusta mucho leer ese tipo de revistas y a su servidora también, desde pequeña las leo porque mis abuelitos también acostumbraban leerla, los artículos vienen mucho más interesantes que todas aquellas revistas de chismes que nada más se la pasan hablando de famosos que a mi en lo personal no me interesa para nada saber de sus vidas. He de admitirlo de pequeña me gustaban más, ahora viene más delgada la revistita y los artículos no son totalmente de mi agrado así que se la deje a mi madre, completamente.

No niego, que de pequeña también entraban en mis lecturas diarias todas las revistas de chismes, durante ochos años coleccioné la revista ERES, empecé a los trece años a coleccionarla, llené dos cajas de esas revistas que llegaron a recortarse, a regalarse y las últimas que quedaron en las cajas en la parte trasera de mi casa, se mojaron con la lluvia.
Sinceramente fue perdida de dinero, de lo que ahorraba la compraba y si hago la cuenta pues si me gasté un buen dinero en ellas, de algo sirvieron, en mi adolescencia me consolaron de mi soledad, si tenía amigos pero era una persona sumamente tímida y prefería encerrarme en mi cuarto a escuchar música y a leer la revista.
Ahorita ni de loca la compro.

Desde muy chica es una de mis pasiones.... leer, más alla de la música, mucho más alla de la televisión, leer es el gusto que jamás se alejará de mi vida, reconozco que leo de TODO.... que sea interesante aclaro.

Al morir mi abuelita, mi tía empezó a regalar algunas cosas a los primos y lo que me tocó a mí... pues ya sabrán.. Libros.. y una cantidad no muy grande de Revistas QUO, quedé fascinada con lo que me tocó. Todos en mi familia saben que me encanta leer, entonces supongo que desde que miraron esos libros, sabían que iban a ser para mí, puedo decir que de todos los primos soy la que más leo, aunque a veces no se note.

Juntando mis libros pues tengo una cantidad considerable para que mi madre se ponga a pensar donde los puede ir a donar, pero yo la freno, porque el día que salga de la casa me iré con todo y libros, ya dije que a donde vaya construiré mi biblioteca personal.

Empiezo la sumatoria: los libros más las revistas QUO que las estoy empezando a coleccionar, DIA SIETE que también estoy coleccionando y próximamente una nueva adquisición, ya la pedí.. próximamente me llegará la ficha de depósito y estoy más que contenta: NATIONAL GEOGRAPHIC.

Probablemente mi madre me corra o me diga "o los libros o tú", pero sé que ya teniendo las revistas en su mano hasta a ella se le antojará leerlas, es que ¿como se va a contener a revistas con cultura, con temas interesantes que no sea que a fulanita le hicieron implantes de senos y le explotaron?.

Por mientras, seguire llenando mi casa de libros y revistas interesantes, enciclopedias, etc..

martes, 25 de mayo de 2010

Confiesome..

Soy una persona paciente dentro de lo normal, tardo mucho en enojarme, rio mucho, duermo poco, reniego por cosas sin importancia, hablo de más, me importa a veces el que dirán, depende de quien lo diga, no me gusta que me digan que hacer, lloro a veces por pequeñeces, otras no lloro por nada, puedo ser fría, distante y grosera.

Amo demasiado, me decepciono rápido, a veces no se dar opiniones, otras veces si, soy indiferente, distraída, patetica, ridicula, soy autosuficiente, soy rebelde, gritona, puedo ser la persona que odies o que ames, tu escoges.

Cantante por amor al arte, desafinada en algunos asuntos de la vida, viciosa, repetitiva, mala para afinar, memoria a corto plazo, sensible, sin miedo a lo desconocido, con salud a medias, los libros y la música me acompañan en todo momento, sin que a veces se note.

No suelo ser sarcastica y cuando lo soy ni me doy y ni se dan cuenta, trabajo mucho, me pagan mas o menos, me estreso ante los problemas que se que pueden tener solución, si no se no invento, si se a veces no digo, me frustro cuando no puedo conseguir las cosas, floja para manejar, tonta para decir lo siento, puedo huir pero me encuentran, puedo hacer reir con mis carcajadas, trueno mis dedos aunque ya esten chuecos, imagino cosas que se que nunca se harán realidad, pero la imaginacion me hace feliz.

Aunque mis ojos esten rojos, si tengo ganas de seguir leyendo lo hago, extraño mucho, me deprimo en silencio, no disimulo y si me preguntan que tengo digo que nada.

No tengo envidias, ni resentimientos, aplaudo a los que se saben defender, admiro a gente muy cercana a mi, quiero a gente que ni siquiera conozco en persona.

No creo en los horoscopos, No creo en la televisión, odio las novelas, amo el rock and roll.

No soy de cuerpo escultural, pero tengo lo mío, ojos grandes, piel morena.

Con ganas de comerme al mundo pero no me cabe en la boca, no estoy acostumbrada a abrirla tanto.

esa soy yo..

Mucho gusto.

martes, 5 de enero de 2010

Mi mente está en blanco, algo se me ocurrirá..