martes, 4 de febrero de 2014
Un nuevo miedo.
martes, 28 de mayo de 2013
Duele.
... y no.
Duele más vivir que volvió y tú ya tengas una ilusión con otra persona....y no se pueda hacer nada.
¿Cómo admitir que lo que viviste con esa persona te dejó huellas profundas en tu corazón?
¿Cómo admitir que estás intentando adquirir confianza y volverte a enamorar?
Él te ama.
Tú ya no. O bloqueaste tu corazón.
Duele porque cuando más te dolía ese amor que te dejó, cuando más llorabas por él; él más estaba seguro que jamás iba a volver.
martes, 11 de diciembre de 2012
De la estupidez de la gente.
Rigoberta: ¿Por qué hiciste eso, Petronila?
Petronila: Porque me dio coraje.
Rigoberta: Qué estupidez acabas de cometer. ¿Crees que con eso Filiberto va a volver a ti?
Petronila: Pues no.
Rigoberta: ¿entonces?
Petronila: Es que... ni siquiera rayé el carro de él. Me equivoqué de carro.
Rigoberta: ¡Qué estúpida eres!
Para no hacerles el cuento larguísimo (es que ya me dio flojera narrarlo), le hablaron al dueño del carro, se metió la encabronada de su vida, a Petronila le quitaron la credencial y cuatrocientos pesos que traía para sus gastos de la semana, y le cobrará aparte unos mil quinientos pesos más por la rayadota que le dio con un cargador de celular en dos puertas del carro que acababa de comprar el tipo.
¿Y el exnovio? Ni cuenta se dio y se fue feliz en su carro.
¿Y qué ganó ella? Que la vieran como una estúpida y que diera pena ajena... ah y una deuda de casi dos mil pesos.
¿Por qué se cometen esas estupideces?
¿Por falta de educación?, ¿por enfermedad mental?, ¿porque no se piensa antes de actuar?, ¿por cerebro chiquito?... ¿por qué?
martes, 9 de octubre de 2012
Ya no me ilusiono tan fácilmente.
La pienso porque me conozco, soy una romántica empedernida.
Me enamoro con todas las fuerzas y esas fuerzas solamente se mantienen por mí.
No tengo prisa.
Tengo mucho amor.
Quizás en mi mente hay alguien, quizás no.
Y es que el amor a veces hace sonreír, a veces llorar, a veces odiarse uno mismo por haber correspondido tan fácilmente a lo que sabíamos se iba a acabar pronto.
Amor... Dónde quiera que estés, no llegues pronto.
Ya que no quiero ser yo la que ahora te lastime.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Hace tanto tanto tiempo...
Hoy lunes 26 de diciembre es el día en el cual estoy aquí escribiendo estas palabras a este abandonado y pobre blog, y me alegra totalmente porque tengo ganas de escribir, algo que se me había ido hace algunos meses. Esas ganas de compartir algo, por más tonto que sea.
Tengo ganas de respirar, de vivir, de hablar hasta por los codos, aunque a veces no tenga con quien hacerlo, ahorita me está incomodando un dolor de estomago, pero es que no he comido, he tragado!!! ustedes saben, en estas épocas no podemos resistirnos a tanta comida que se nos presenta.
No tengo pensado hacer propósitos de año nuevo, por la simple y sencilla razón de que casi siempre no los cumplo, mejor dejaré que todo fluya, lo que si tengo pensado es dejar de tragar comer y tomar mucha más agua de lo que he estado tomando, bueno es que casi no se antoja porque pues no sudo, no hace calor, no me da tanta sed, por el clima pues. Pero lo haré.
Novedades en mi vida hay pocas, bueno en cuestiones personales pues ninguna, me siento neutral, no me siento súper alegre, pero tampoco estoy deprimida y eso ya es ganancia, sigo en busca de un mejor trabajo, no he dejado este que tengo por cuestiones económicas, pero sé que pronto llegará una buena oportunidad, tengo el presentimiento.
Recapitulando todo lo que he vivido, puedo decir que tengo más cosas buenas que malas, pero bueno he de admitir que de las malas también he aprendido y vienen cosas más buenas. No siempre.
Mi vida es un poco aburrida, suelo encontrar de vez en cuando momentos de entretenimiento y cosas novedosas que le puedo agregar, pero normalmente es común y corriente, un poco fuera de lugar, he pensado ir con un psiquiatra o bueno un psicólogo para que me ayuden a comprender ciertos comportamientos de mi misma, ni yo suelo entenderme, ni yo suelo soportarme.
Pero bueno me dejare de tantas tontadas, con estas mensadas, he vuelto.
Se los juro por mi panda de peluche que ya no me ausentaré tanto.
martes, 1 de noviembre de 2011
Mis consejos para olvidar eso que no puedes olvidar.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
lunes, 22 de agosto de 2011
Lo superficial que me mantiene viva.
for example:
¿Que hariamos sin ella? , obviamente buena música, no fregaderas como el reaggeton, corridos, duranguense, etc.
Y una manía que tengo, me fascina oler los lápices de esa dichosa marca, al olerlos me dan ganas de escribir, lo que sea.
martes, 19 de julio de 2011
¿Ya no piensas...

lunes, 23 de mayo de 2011
en Agonía...
martes, 9 de marzo de 2010
Hablemos de groserías...
No me considero una persona realmente malhablada,
pero si se me sale una que otra palabra,
que muchos se persignan cuando la oyen y más salir de mi boca.
En mi casa, mi padre y mis hermanos son más malhablados que mi madre y yo.
Pero en lo particular mi hermana tiende a decir las groserías pero no para que te ofendas si no para que te mueras de la risa, pienso que debería de ser comediante.
O yo me me río por todo o ella es muy buena para sacarte una carcajada. Las dos cosas.
Cuando estaba más morrilla, no decía ni tonto o no me acuerdo, pero cuidaba de que mi mamá no me oyera porque si me iba mal, no me pegaba pero era muy sentida y si me alzaban la voz pues me ponía a llorar. (que nena!)
Mi hermana es como la escuela para las malas palabras, ella ha enseñado a mi hermano a ser como es así de grosero y ella se siente muy orgullosa (¬¬).
Y desafortunadamente también a mi se me han pegado esas groserías.
Pero lo curioso aquí es que a mi me regañan, a MI, dicen que porque no estan acostumbrados a que yo diga esas groserías que se me salen a veces.
Pero a veces no lo puedo evitar.
Es algo que me fluye y más cuando estoy enojada o algo me sale mal o hay gente que viene a complicarte la vida.
Hay días que no digo ninguna, Hay días que no me las puedo sacar de la boca, con mi hermana normalmente en la conversación que llegamos a tener tiene que haber de perdida una grosería.
Poncho me regaña porque dice que las mujeres se miran mal, menos mi hermana ¬¬ (defiendela).
Pero eso sí, ella se aguanta cuando hay familiares, hasta eso tiene respeto.
Mi madre por nada del mundo dice groserías nada más porque sí, tiene que haber una razón y se le sale un tonto, menso o a lo mucho ya cuando de plano esta enojada el china tu madre.
pero lo curada es que cuando quiere decirnos que fulanita dijo tal: es que dijo hijo de su pe madre o dijo que le rasuren la pan, o aquel pen. Nunca termina la grosería, dice mi hermana:
Cierto.
Pro:
Puedes callarle la boca a alguién, que te este molestando, si te mira enojada y le pones una palabrita grosera pues se puede asustar.
Contra:
Que sea más chingona para las groserías y a ti es a quién callen.
Pro:
Puedes hacer reír a alguién, a veces necesitamos un poco de diversión.
Contra:
Que no se ría para nada y te tache de vulgar y corriente.
y así nos podemos ir, pero digo las groserías, las peladeces, las malas palabras, las corrientadas o lo que sea.
No son malas si no las usamos para ofender.
Y hay que saber donde, como, cuando y con quién usarlas.


