Hace tiempo recordaba cosas que viví de niña y me puse a analizar todo lo que viví en la primaria y en la secundaria, esas dos épocas y me di cuenta de algo de lo cual no me quería dar cuenta o no recordaba: sufrí de acoso escolar o como se le conoce en inglés: Bullying.
Yo era demasiado, exageradamente tímida y sí tuve amigas pero no amigos. Era la clásica gordita, fea y morena de la cual nadie se iba a fijar (por dios, en mis tiempos no era tan común tener novio en la primaria), fui de las de mejor promedio y me encerraba en mi mundo. Mis amigas tampoco eran tan agraciadas pero yo era la más gordita. Punto a favor para ellas.
Había las clásicas compañeras que eran más bonitas y más desmadrosas, ellas se burlaban de mi grupito y nos hacían burlas de que estábamos muy feas. Al menos a mí sí me afectaba. Jamás dije nada.
Al terminar la primaria, quedamos en buenos términos todos, no como los grandes amigos pero sí con recuerdos de cada uno, diciendo que nos íbamos a extrañar. Se me hizo super raro que algunos compañeros que se burlaban de mí dijeran que nunca cambiara. Lo que más quería era cambiar tanto física como emocionalmente.
Al entrar a la secundaria, algo cambió. Empecé a adelgazar y me empezó a valer madre algunas cosas, tanto que fui bajando de calificaciones. Hubo un compañero que me hizo la vida de cuadritos porque entrando a la escuela, se me ocurrió aprender a fumar y me puso como apodo: "La drogadicta". Ese pinche apodo lo tuve dos años, ya que a él lo expulsaron por burro. Y jamás jamás de los jamases me defendí. Él también fumaba, él era un alumno de lo peor y jamás le dije nada. Callada como siempre y me chocaba que me dijera así.
Ya casi por salir, me fui arreglando un poco más, hasta llegar a maquillarme para ir a la escuela, aunque ya estaba la trabajadora social en la puerta para decirnos a mí y a mis compañeras que nos fuéramos inmediatamente a desmaquillar. Quizás no les parecía bonita pero tampoco nadie me decía fea y eso ya era ganancia.
Una vez un maestro me dijo: "Eres muy fea" y casi lloraba pero me aguanté. En la ceremonia de graduación de la secundaria: Se me acerco y me dijo: "Te acuerdas cuando te dije que eras muy fea", le dije que sí.- "Pues no era cierto, sé que sufrías porque te sentías fea, por eso te dije eso para ver como reaccionabas pero me di cuenta que eres fuerte y aguantaste lo que te dije, aún sabiendo que en tus ojos delataste que te dolió mi comentario. Diana: Eres hermosa y lo digo de todo corazón, sí tú te la crees, así te verás. Siempre recuérdalo. Primero está tu belleza interna, la externa solita se verá." Me dio un beso en la mejilla y se fue. Jamás se me olvidará eso.
Sé que el tipo de acoso que yo sufrí no es nada comparado con el acoso que otros han sufrido. Me afectaba pero no tanto como para haber pensado en suicidarme por toda la sarta de burlas que hacían por ser fea y "gorda".
Simplemente no quería salir, no quería socializar, no quería hablar con nadie que no fuera mi grupo de amigas. El tiempo fue pasando y todo eso conforme la vida me iba enseñando lo bella que es, se me fue quitando.
Y porque yo sufrí eso, decidí jamás burlarme de nadie por su aspecto o por como era. Creo que todos merecemos respeto.
Sé lo que se siente.