No la pensé tanto para ir a ese bar en el cual mi amiga me estaba invitando. Ella quería celebrar su cumpleaños y yo quería tomar.
Diversas situaciones me orillaban al deseo de querer tomar cerveza y de perderme un poco con ella y con la música que estaba ofreciendo el bar en esa noche y la cual amo tanto: rock en inglés por medio de una banda que no recuerdo su nombre.
Llegamos y varios amigos ya la estaban esperando a ella. No conocía a nadie. Ella había invitado a amigos en común pero aún no llegaban.
Como a la hora llega él... un amigo que ya llevo años conociéndolo y que sin más forma parte de mi vida y que tenía más de un mes que no veía.
Hace mucho tiempo atrás, él pudo ser más que un amigo. Fue mi culpa que no se llevara a cabo absolutamente nada entre nosotros. En cuestión de amores fallidos, casi siempre yo tengo la culpa.
Un beso y un abrazo fue el comienzo de una platica amena, de charlar de como nos iba en la vida, de todo.
Hasta que llegó una pregunta que quizás quería que llegara porque ya me la había hecho yo en otros momentos pero él me la hizo y no me lo esperaba: ¿qué hubiera pasado si se hubiera dado esa relación que tanto queríamos? Una relación que estuvo de iniciarse pero por mi culpa no se inició.
-No sé, quizás ya no estuviéramos juntos o sí...- fue mi respuesta.
Él sonrió. - Yo digo que sí estaríamos juntos- dijo.
-¿por qué estás tan seguro?- Respondí.
-Porque me gustaba como besabas y me encantaba probar tu boca deliciosa y me hacías sentir bonito, hubiera hecho lo posible porque funcionara esa relación y la verdad... me quedaron ganas de probar más esa boca deliciosa.- dijo.
-Sabes que ya no se puede.-
- Lo sé...-
Después de tomar varios tarros, tenía la necesidad de comer algo. Él me acompañó a un puesto de hot dogs, me comí uno que no me gustó para nada.
Regresamos al bar. Nos quedamos afuera. Seguimos platicando como media hora más de temas variados.
En eso, salió mi amiga. Mientras ella se estaba despidiendo de sus amigos, yo me despedí de él. Él con sus manos me agarro la cara y... un beso en la mejilla fue a lo que más llegamos en esa noche.
Y se preguntarán porque...
Mi consciencia está limpia y yo no quise ensuciarla con besarlo a él... a él que tiene una relación de seis años y en la cual ya han pensado hasta en matrimonio.
Su novia es amiga.