sábado, 22 de junio de 2019

Rencores

Pues aquí de regreso.

Sí, escribí que cada domingo vendría a compartirles algo pero el ser mamá, trabajar y tratar de estar todo el tiempo libre con la familia me impidió que en dos semanas no escribiera. 

Del tema que les vengo a escribir ya lo venía pensando desde hace más de una semana y es que para muchas personas es difícil pero para mí ya no, o no tanto. Más bien... no.

Es... GUARDAR RENCOR.

A muchas personas se les dificulta, ya sea porque amaban a esa persona y se preguntan porqué carajos les hizo eso.
Buscan venganza y quieren a toda costa que la persona sufra también.
No quieren que sean felices, etc etc

Lo que he aprendido en el transcurso de los años, que eso no deja nada bueno, tanto así que hasta te puedes enfermar.

Hace varios años ya, yo sufrí una decepción amorosa, pensaba que esa persona se iba a quedar conmigo para toda la vida y no fue así. Sí, me enojé, lloré, no dormía y siempre me la pasaba pensando ¿Porqué a mí?

Empecé a malviajarme y a desearle que pasara por lo mismo que yo había pasado, hablaba con él y siempre era para recriminarle porque había hecho eso. Porqué me había hecho eso a mí.

Para no hacerles el cuento más largo, cuando empecé a trabajar en la empresa que actualmente trabajo, cambié de pensamientos, me enfoqué a mis actividades, a mí, a seguir adelante.

Y después de un tiempo... olvidé. Perdoné y olvidé. Y créanme que se siente tan bien. 

En la actualidad me sigo hablando con esa persona, no tanto pero sí de vez en cuando junto con la familia que ya formó. También me pidió perdón porque después de acontecimientos que pasaron en su vida se dio cuenta que lo que me hizo no estuvo bien. Y a pesar de todo, le deseo que siempre sea feliz y que Dios lo bendiga a él y a su familia.

Y me siento feliz porque cuando uno tiene rencores y tristeza dentro, no dejan que avances, no dejan que te enfoques, no deja nada bueno.

Por eso los exhorto a que dejen los rencores fuera. Sé que no es fácil, sé que quizá lo que me hicieron a mí no es nada a comparación de que lo que les habrán hecho a ustedes. Pero de algo estoy segura, mientras más guardes rencor más te hundes.

Hay que preocuparse primeramente por uno mismo, por personas que realmente te valoran. Por esas personas que aportan algo positivo a tu vida, debemos de dejar rencores, tristezas, enojos, y todo lo negativo habido y por haber.

He dicho.

Excelente sábado.

Prometo escribir cada semana.




2 comentarios:

  1. Depende ya de la intensidad y contexto del pleito que te separó de la persona. Varias cosas son reparables, puede uno volver a hablar de forma civilizada. Pero hay otras que están más allá de cualquier esperanza. Lo que importa es que ya sea una u otra, que el rencor lo deseches y lo conviertas en indiferencia. Por salud mental propia.

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  2. Muy bien. A olvidar y seguir adelante.
    ¿Se podrá?

    Un abrazo DIANA

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