jueves, 26 de junio de 2014

Mi experiencia en el camión.

Tenía más de siete años sin andar en camión, autobús, burra o como le quieran llamar para poder transportarme a varios puntos de la ciudad. Pero es que mi automóvil murió y ya no lo pretendo llevar al mecánico. Preferí venderlo a la chatarra y comprarme otro. Me sale más barato.
Y créanme que al principio casi lloraba porque ¿Cómo la muchacha andaría en camión? El tener que salir con tiempo de anticipación para poder llegar puntual a mi trabajo, el tener que siempre traer "cacharpa" oséase monedas para poder darle justo al chofer. Miles de estupideces pensé. 
La costumbre de depender de un automóvil para andar por todos lados.

En todo este tiempo que he viajado en este medio de transporte tan común, he observado a la mayoría de las personas que suben y que algunas ya las conozco de vista. Por ejemplo: Hay un matrimonio que casi todos los días lo veo y  observo que la esposa es la que tan amorosamente se despide de su esposo porque ella se baja primero.  Una muchacha que cuando yo voy saliendo de mi trabajo, ella se baja en la empresa donde labora y al día siguiente que yo voy rumbo a mi trabajo, ella va abordando el camión rumbo a su casa. El muchachito que va a la escuela y que a su corta edad, cede el asiento a señoras que están de pie.

Porque han de saber que el camión que yo agarro, lo agarra muchísima gente, ya que recorre uno de los bulevares más importantes de la ciudad; si no es que el más importante.

Entonces cuando yo lo abordo, casi siempre está lleno. Me toca ir cierta distancia de pie, pero siempre hay señores que ceden el asiento o señores que me ganan el asiento. Ya casi no hay caballeros. He visto a más mujeres cederles el asiento a ancianos o a mujeres con bebés que hombres. Me incluyo entre esas mujeres. Qué vergüenza. 

Suele pasar que más de uno, se nota que no se asea bien o fue tan larga su jornada en el sol que sudó mucho y tiene el humor fuerte y pues quiere transmitirnos esos olores a todos. Esos olores se presentan tanto en la mañana y ni que decir de la tarde, cuando está el sol a todo lo que da. Pero es parte del show. 

Otra cosa de la cual a veces me tengo que aguantar es que a veces no trae aire acondicionado el maldito camión y aún así nos cobran lo mismo como si tuviera.  Qué poca madre.

Lo malo es que cuando me bajo para llegar a casa, está el sol a todo lo que da y me he puesto muy prieta. 
Sí, hay bloqueadores, pero aún así termino morada y super sudada. Es que el transporte no me deja cerca de casa, si no como a diez cuadras y tengo que caminar. Le veo el lado positivo; camino.

Y otro lado super positivo que le veo, es que ahorro bastante por no gastar en gasolina. 

Y esta es mi pequeña experiencia en ese medio de transporte tan común.
Espero no irme otra vez tanto tiempo de este blog y para la próxima decirles que ya tengo auto. Es un mal necesario que facilita más la vida. Ni hablar.

Es hora de dormir.
Noches.

8 comentarios:

  1. Lo peor es tener que tomar dos o tres camiones en el trayecto, y cuando huelen a meados o a borracho. Pero pues es la pena a sufrir si no se tiene carro propio.

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  2. Para bien o para mal, es una experiencia que todos hemos pasado, y que siempre nos ha dejado recuerdos, olores, tocamientos (que tampoco te descuentan del costo del pasaje) y de todo un poco.

    Yo puedo soportarlo casi todo, menos que se suban a cantar Arjona al camion, eso si me hace llorar por no haber llevado el coche.

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  3. Aquí el transporte público tendrá aire acondicionado quizás dentro de 50 años XD oye no es para tantos, al menos si usas los camiones de mi ciudad fácil vas colgada en la puerta del carro ^^ Saludos

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  4. Yo uso la bicicleta para transportarme por toda mi enooorme ciudad (google maps Tehuacán Puebla) de cabo a rabo y la verdad, las piernas de Armstrong (no el trompetista si no el ciclista) me hace los mandados y si, estoy prietísimo casi morado pero es el precio que hay que pagar.

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  5. Eso de andar en camión es la muerte.


    Cuidate Diana, deseo que estés bien.


    Beso

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  6. Hola!!! Aquí visitándote, cómo estas? Si, mucho tiempo,no? Bueno te aviso que mi blog lo cerraré, si ya he dejado de actualizarlo, pero te quiero decir que sigo activo, pero en mi otro blog, ya tenía tiempo que lo he estado trabajando en cosas que tienen interés para mí y quería compartirlo contigo, en este tiempo me he dedicado más a mi desarrollo espiritual ando en cursos y también en reiki y otras actividades de sanación física y espiritual, date una vuelta, tengo desactivado los comentarios pero tengo activado la casilla de dejar mensajes por si gustas escribir algo, también tengo los emoticonos por si gustas dejarme tu recado, este es mi blog: http://luzinfinito.blogspot.mx/
    te mando un fuerte abrazo y recuerda que te quiero retehartoo, más que harto, retehartisisismo!! Besos!

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  7. Pues yo siempre ando en camioncito, bueno de regreso a casa, de ida me van a dejar :)

    Afortunadamente la ruta que uso está super bien, gente decente, no huele mal, cero aire acondicionado, esas son cosas que acá se ignoran. Las otras rutas pueden ser un caos, puedes hasta ir colgado en la puerta y cuando vengas ya te llevaré a conocer el metro, todo un espectáculo.

    Pensaba en un carrito, pero con sus pinches desmadres del no circula no sé ((punto para provincia)), que igual creo que soy de esas rarísimas personas que disfrutan el trayecto, digo no es que me encante, pero me preparo mentalmente, llevo musiquita y librito padre, me olvido del reloj y disfruto, total casi siempre llego tarde :P

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